viernes, 18 de diciembre de 2009

Feliz año. Por si acaso.


El 5 de mayo escribía alborozada que había encontrado curro. Qué ingenuidad la mía, qué confianza en los brotes verdes... Curré un mes a destajo desde casa, sin tiempo ni para ducharme, para que al final me vacilaran y no me hicieran contrato. Claro, que calculando la orientación política de la cosa, que estaba pero que muy orientada, me temo que hubiera durado poco hasta con contrato y bendición papal...

Desde entonces no me ha pasado nada reseñable, salvo que ahora mi santo también está en paro. Lo mío es el trajín del ama de casa desempleada: limpieza doméstica, alimentación y cuidado de personas dependientes, repaso de Primaria... He tenido dos o tres conatos de encontrar trabajo: uno, pagado sorprendentemente con salario de adulto (por fin), se quedó en stand by, me dijeron los de la ETT. Otros, con salario de becaria principiante, tampoco se materializaron. Claro, que no me los hubiera podido permitir, porque si gano 800 pavos a jornada completa y tengo que pagar la mitad a una mucama que se quede con mis hijos, el resultado es que mi situación económica empeora... Ahora me ofrecen 600 eurillos por trabajar, supuestamente, por las mañanas, pero según nuestras indagaciones parece que los demás colaboradores de la cosa no cobran hace rato. No me deprimo porque no tengo ni ganas. Bendito país. Bendita profesión.

Lo único reseñable que me ha ocurrido últimamente es que hice un curso de Fotochop para desempleados, y me lo pasé chachi. Ahorita sé enredar con las fotos, quitar arrugas, encoger barrigas, hacer animaciones chorras y poguerpoints con los que dar la brasa a familia y amigos. Como éste, que no sé por qué no se mueve, pocieto. Pero me entretengo un rato... Lo que tengo más aparcado que el Audi de Touriño es un curso de Comunicación de Empresas al que me apunté: francamente, es un verdadero coñazo, poca cosa que no supiera, sólo que con nombres rimbombantes de esos que usan los empresarios y ejecutivos para vender motos y tejemanejes a propios y extraños. Dudo que me sirva para encontrar trabajo en el lado oscuro del periodismo, dado que debe haber cienes de miles de periodistas más experimentados que yo en ese campo, también vacantes.

Lo dicho, que no tengo ganas de ná. Me invade la acidia, como diría mi sobrino Topo. No tengo ni ideas para escribir, sólo se me ocurren marujeos o exabruptos cada vez que veo un telediario. Así que mejor me callo.

Feliz 2010. Por si acaso.

2 comentarios:

topomader dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
topomader dijo...

Me alegro de ver que has escrito otra vez!!!

Debe ser cosa de la crisis, pero a mi también se me han ido las musas de copas.

P.D: Contra la acidia diligencia!
P.P.D: Manda huevos que tengo que buscar en el diccionario las cosas que escribo, eso me pasa por hacer copia/pega del wikipedia.